Fungicida con dron en trigo, cebada y zapallo
Aplicaciones de fungicida en tres cultivos muy distintos —trigo y cebada en plena fina, zapallo en pleno verano— con la misma lógica: cobertura uniforme sin tocar el lote.
Resultados
- Cobertura pareja sobre cultivos cerrados con hoja densa
- Aplicación en horarios de baja temperatura y poco viento, sin demorar por el barro
- Producto entregado en el rango de altura óptima del cultivo
El trabajo
En trigo y cebada los fungicidas suelen aplicarse en encañazón a hoja bandera, justo cuando el cultivo está más alto y denso. En zapallo el desafío es el follaje horizontal y la imposibilidad de meterse con maquinaria sin pisar fruta o guías.
Para los tres se aplicó fungicida con dron en distintas ventanas de la campaña.
Qué se hizo
- Definición del producto y dosis con el agrónomo de cada cliente.
- Vuelo bajo (2-3 metros del canopeo) con boquillas configuradas para gota fina y buena penetración.
- Para zapallo, ruta de vuelo adaptada a la geometría irregular del lote y los obstáculos cercanos al cultivo.
- Para trigo y cebada, vuelos en ventanas tempranas o tardías para evitar viento del mediodía.
Por qué con dron
Los fungicidas necesitan cubrir bien la planta sin pérdida por deriva. En cultivos altos y cerrados, el dron entrega caldo desde arriba, donde la gota cae sobre las hojas que tiene que proteger en lugar de pasar entre las hileras del cultivo.
En zapallo, además, evita el daño físico que cualquier pisada produce sobre frutos y guías.
Qué hace falta para reproducirlo
Producto definido por el agrónomo, ventana climática y un plan de vuelo ajustado al cultivo y la geometría del lote.